Esto es una tema muy abordado entre todos; los terceros en discordia en la F1. Para los que no lo sepan, los terceros en discordia son los equipos que comen sobras que dejan los grandes de la parrilla; o, traducido al español, los equipos que consiguen buenos resultados cuando los de enfrente meten la pata.
Renault: Aunque no lo parezca, el equipo con sede en Enstone era, en épocas del imperio Alonso, el tercero en discordia. Me explico: como bien lo dice Antonio Lobato, los mundiales del ovetense fueron fruto de una especie de alineación de planetas que les regaló la victoria tanto a Renault como a Alonso.
2005: Renault es un equipo bueno, con una pareja de pilotos buena. Ferrari y McLaren están en un año de transición (sobre todo en términos de fiabilidad). El MP4-20 diseñado por Adrian Newey es una bala, pero el motor Mercedes no aguanta el ritmo de carrera y la aceleración brutal que exigen la conducción de Kimi Räikönnen, posterior subcampeón mundial. Renault tiene la vía libre para ganar y la aprovecha.
2006: El chasis del McLaren MP4-21 es un fallo en todos los sentidos de la palabra, sobretodo en lo que a aerodinámica se refiere, debido a la marcha del equipo por parte del conocido Newey. Conserva algunos rasgos y algunos apéndices aérodinámicos que dejó el británico en el diseño del coche, pero eso no cambia en nada los resultados mediocres. El Ferrari F2006 es rapidísimo, ya solventados los problemas de adaptación al nuevo reglamento técnico, pero la fiabilidad sigue sin ser un punto a favor del equipo de Maranello. BMW Sauber es un equipo que promete pero todavía está en crecimiento y por lo tanto no supone un peligro para lo que era el “Yellow Tea Pot” de Enstone.
2007: Tras la marcha de Alonso lo que prometían como una revolución se convirtió en una metida de pata. Intentaron mejorar algo que estaba mejor que nunca y mejorando la perfección hicieron más mal que bien; y los pilotos tampoco ayudaron a salvar el honor. La temporada 2007 fue descartada y olvidada rápidamente para centrarse única y exclusivamente en el 2008.
2008: Con Alonso encabritado completamente con McLaren y las ganas de vengarse, la vuelta de Alonso a Renault prometía mucho, sobretodo porque Flavio Briatore prometía mejorar 1,2 segundos por vuelta en el nuevo R28 con respecto al R27, promesa que no se cumplió o que se cumplió pero no fue suficiente para devolver a Renault a la cabeza; y el cuarto puesto de Alonso en Melbourne se debió a una serie de circunstancias que le facilitaron la remontada. En Malasia todo volvió a la normalidad.
Continuará…
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